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EN DEFENSA DEL SECTOR NUCLEAR ARGENTINO POR LA DEFENSA DELTRABAJO, LA CIENCIA Y LA SOBERANIA ENERGETICA

FeTERA – Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina

En defensa de la CNEA, del Proyecto CAREM y de la soberanía tecnológica nacional

No al despido de trabajadores y trabajadoras de la Comisión Nacional de Energía Atómica

Desde la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA) expresamos nuestro más enérgico rechazo a los despidos de trabajadores y trabajadoras de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), así como a las políticas de ajuste y vaciamiento que afectan al sistema científico, tecnológico y energético de nuestro país.

Los despidos constituyen un nuevo avance sobre uno de los sectores estratégicos para el desarrollo nacional. No se trata únicamente de una reducción de personal: representan una política de desguace que pone en riesgo décadas de inversión pública, conocimiento científico, formación de recursos humanos altamente especializados y capacidades tecnológicas construidas por generaciones de trabajadoras y trabajadores argentinos.

La CNEA es una institución fundamental para la soberanía nacional. Desde su creación ha desarrollado tecnologías de excelencia internacional, impulsado la investigación científica, formado profesionales de alto nivel y contribuido al desarrollo de la medicina nuclear, la producción de radioisótopos, la ingeniería nuclear y la generación eléctrica.

En este contexto, el Proyecto CAREM constituye uno de los desarrollos tecnológicos más importantes de la historia argentina. Se trata del primer reactor nuclear de potencia de diseño íntegramente nacional, reconocido internacionalmente por su innovación tecnológica y por las posibilidades de exportación que representa para el país.

Cada despido implica la pérdida de capacidades técnicas que no pueden recuperarse de un día para otro. Ingenieros, investigadores, técnicos, especialistas, operarios y personal de apoyo conforman equipos de trabajo cuya experiencia es fruto de años de formación y práctica. Desarticular esos equipos significa retrasar proyectos estratégicos, aumentar costos futuros y debilitar la capacidad científica nacional.

 Sostenemos que el ajuste sobre la CNEA y el CAREM forma parte de una política más amplia que afecta al conjunto del sector energético nacional. La paralización de inversiones, la reducción presupuestaria y el debilitamiento de los organismos públicos comprometen la capacidad del Estado para garantizar soberanía energética, desarrollo industrial y generación de empleo calificado.

No existe desarrollo energético independiente sin ciencia nacional.
No existe soberanía tecnológica despidiendo científicos, ingenieros y técnicos.
No existe futuro para la Argentina destruyendo los organismos que generan conocimiento.

La energía nuclear constituye una política de Estado en numerosos países desarrollados porque representa una herramienta estratégica para garantizar seguridad energética, diversificación de la matriz, innovación tecnológica y desarrollo industrial. Argentina supo construir un prestigio internacional reconocido gracias al trabajo conjunto de la CNEA, las empresas tecnológicas nacionales, las universidades públicas y miles de trabajadores altamente capacitados.

Resulta profundamente contradictorio despedir personal especializado mientras el mundo incrementa sus inversiones en energía nuclear como parte de la transición energética y de la reducción de emisiones de carbono.

La pérdida de estos puestos de trabajo no solo afecta a las familias involucradas. También debilita la capacidad del país para desarrollar reactores, producir radioisótopos utilizados en medicina, impulsar nuevas tecnologías y sostener proyectos estratégicos como el CAREM.

Desde FeTERA manifestamos nuestra absoluta solidaridad con las y los trabajadores despedidos, con sus organizaciones sindicales y con todas las acciones que se impulsen en defensa del sistema científico y tecnológico argentino.

La defensa integral del sistema nuclear argentino

La problemática del sector nuclear argentino excede a la Comisión Nacional de Energía Atómica y al Proyecto CAREM. También alcanza a empresas estratégicas del Estado que cumplen funciones esenciales para la producción de energía, la medicina nuclear, el desarrollo tecnológico y la provisión de insumos críticos. La reducción de presupuestos, la paralización de inversiones y la pérdida de personal especializado afectan a todo el entramado nuclear nacional, debilitando capacidades construidas durante décadas.

Empresas como Nucleoeléctrica Argentina S.A., responsable de la operación de las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, requieren inversiones permanentes, personal altamente calificado y planificación de largo plazo para garantizar la seguridad operacional, la generación eléctrica y la continuidad de proyectos estratégicos. Cualquier política de ajuste o desfinanciamiento pone en riesgo la capacidad del país para sostener una matriz energética diversificada y con bajas emisiones.

En el campo de la medicina nuclear, el trabajo articulado entre la CNEA, los centros especializados y las empresas públicas vinculadas a la producción de radioisótopos resulta indispensable para el diagnóstico y tratamiento de miles de pacientes. El debilitamiento de estas capacidades compromete el acceso a tratamientos oncológicos, estudios de alta complejidad y el liderazgo regional alcanzado por la Argentina en la producción de insumos médicos nucleares.

Del mismo modo, la situación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), fundamental para el abastecimiento de agua pesada utilizada en reactores nucleares, representa una preocupación estratégica. La pérdida de capacidad productiva, la paralización de actividades y la incertidumbre sobre su continuidad significan una mayor dependencia externa y el riesgo de perder un conocimiento tecnológico único en América Latina. Defender la PIAP, la CNEA, Nucleoeléctrica y el conjunto del sistema nuclear argentino es defender la soberanía energética, científica, sanitaria e industrial del país.

El rol estratégico de INVAP

INVAP constituye uno de los principales desarrolladores de tecnología de alto valor agregado de la Argentina. Sus reactores de investigación, sistemas satelitales, radares y desarrollos tecnológicos posicionan al país entre las naciones con mayores capacidades científicas. El debilitamiento del sistema nuclear impacta directamente sobre la continuidad de estos desarrollos y sobre la posibilidad de generar exportaciones con alto contenido tecnológico.

La producción de combustibles nucleares

La fabricación de elementos combustibles por parte de las empresas del sector es indispensable para garantizar la autonomía del ciclo del combustible nuclear. Mantener estas capacidades evita la dependencia externa, fortalece la industria nacional y sostiene cientos de puestos de trabajo altamente calificados.

Dioxitek y los insumos estratégicos

La producción de dióxido de uranio y otras actividades industriales asociadas al ciclo del combustible constituyen un eslabón esencial para el funcionamiento del sistema nuclear. Su fortalecimiento asegura el abastecimiento nacional y favorece el desarrollo científico e industrial.

La importancia de la PIAP

La Planta Industrial de Agua Pesada es una instalación estratégica única en la región. Su reactivación plena permitiría recuperar capacidades industriales, preservar conocimientos especializados y abastecer a las centrales nucleares, evitando una mayor dependencia de proveedores externos.

Impacto laboral y federal

El sector nuclear genera empleo directo e indirecto en Buenos Aires, Mendoza, Río Negro, Neuquén, Córdoba y otras provincias. Cada despido implica la pérdida de capacidades técnicas difíciles de reemplazar y afecta economías regionales vinculadas a la industria, la investigación y los servicios tecnológicos.

Propuesta de FeTERA

FeTERA sostiene que el desarrollo nuclear debe consolidarse como una política de Estado. Resulta imprescindible garantizar financiamiento sostenido para la CNEA, Nucleoeléctrica Argentina, INVAP, Dioxitek, PIAP y el conjunto del entramado científico-tecnológico; reactivar las inversiones estratégicas; proteger todos los puestos de trabajo; impulsar el Proyecto CAREM; fortalecer la producción de radioisótopos para medicina nuclear y promover una política de soberanía energética e industrial que priorice el conocimiento argentino y el trabajo nacional.



Exigimos:


• La inmediata reincorporación de todas las trabajadoras y trabajadores despedidos.
• La continuidad plena del Proyecto CAREM.
• El fortalecimiento presupuestario de la CNEA.
• La defensa de todos los puestos de trabajo del sector nuclear.
• La preservación del conocimiento científico y tecnológico desarrollado por el Estado argentino.
• Una política energética nacional basada en la soberanía, la producción, el trabajo y el desarrollo tecnológico y sobre todo sin privatizaciones en el sector nuclear 



La historia demuestra que ningún país alcanza un desarrollo pleno desmantelando sus organismos científicos ni expulsando a sus profesionales más capacitados.

Defender la CNEA es defender la soberanía.
Defender el CAREM es defender el futuro tecnológico argentino.
Defender a sus trabajadores es defender el patrimonio estratégico de toda la Nación.



La energía es un derecho, la ciencia una inversión estratégica y el trabajo un pilar irrenunciable de la soberanía nacional.

Convocatoria a la solidaridad

FeTERA convoca a federaciones, sindicatos, centrales sindicales, organizaciones sociales, estudiantiles, de derechos humanos, colegios profesionales, universidades y fuerzas políticas comprometidas con la soberanía nacional a adherir y firmar este pronunciamiento. La defensa de la CNEA y del CAREM trasciende a un sector: es una causa nacional.

Propuesta de adhesión

Invitamos a cada organización a incorporar su firma institucional, emitir pronunciamientos públicos, difundir este documento y participar de todas las acciones en defensa de los trabajadores, de la ciencia argentina y del patrimonio tecnológico nacional. La unidad del movimiento obrero y del sistema científico es indispensable para frenar el desguace del sector nuclear.

Defender la CNEA es defender la soberanía. Defender el CAREM es defender el futuro tecnológico argentino. Defender a sus trabajadores es defender el patrimonio estratégico construido por generaciones.

FeTERA – Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina
                                     Secretaría de Prensa y Propaganda

Fernando Godio                                                      

Secretario de Prensa