Política Energética

La nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia

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Charla con Juan Ramón Quintana, ministro de la presidencia del gobierno de Evo Morales durante las actividades preparatorias del Foro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadores y Trabajadoras de la Energía.

Por Gabriel Martínez*

El pasado 24 de noviembre se reunieron en Bolivia los representantes del Comité Internacional del Foro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadores y Trabajadoras de la Energía, entidad regional de la que FeTERA-CTA forma parte. En ese valioso encuentro, además de las reuniones mantenidas con Evo Morales, presidente del  Estado Plurinacional de Bolivia,  tuvimos la suerte de tener una extensa charla con Juan Ramón Quintana, ministro de la presidencia y hombre fuerte del gobierno. La pregunta que disparó la conversación fue sobre las repercusiones en la vida cotidiana de los bolivianos a partir de la ejecución del decreto supremo del 1º de mayo de 2006 que nacionalizó los hidrocarburos en dicho país. A continuación, algunos extractos de la entrevista.

Conflictos regionales, pérdida de territorio y recursos naturales

Juan Ramón Quintana (JRQ): Desde la creación de la república, Bolivia ha tenido conflictos regionales y pérdida de territorio. La posición geográfica de este país tiene un valor geopolítico extraordinario. Pero no era solamente su posición geográfica la que llamaba la atención de algunos de los países vecinos, eran fundamentalmente sus recursos naturales los grandes botines a conseguir. A partir de esta condición, el país ha vivido asediado desde su creación como republica[i]. Tanto es así, que Chile nos ha privado del acceso soberano al Pacifico desde el siglo XIX[ii] y principios del XX[iii] y hemos perdido más de 240 mil kilómetros cuadrados respecto al Brasil[iv], una parte en el Matto Grosso y la otra en la parte más sureste del país. Así también, hemos tenido una guerra absurda con Paraguay[v], alentada por dos grandes transnacionales del petróleo (Standard Oil y Shell) que nos han conducido prácticamente a un suicidio colectivo, con más de 50 mil muertos para Bolivia y entre 32 y 35 mil para Paraguay.

Primera nacionalización

JRQ: Nuestra historia ha definido una mentalidad, un imaginario colectivo vinculado al territorio y los recursos naturales y por ello, después de la guerra del Chaco, el coronel David Toro, presidente boliviano que combatió en esa guerra, descubrió en la misma trinchera que el país era diverso, extremadamente colonizado y dominado por una pequeña plutocracia minera. Entonces, a partir de ese panorama, el coronel se atrevió a nacionalizar el petróleo presionado por una generación de militares jóvenes que se habían organizado en una logia llamada “Razón de Patria” durante la guerra del Chaco. Las trincheras calaron muy profundo en la consciencia militar y los militares, que se habían caracterizado por ser el brazo político y represivo de las oligarquías y por eso, fue a través del mismo ejercito, que los dueños de las minas se apropiaron de grandes extensiones de las mejores tierras indígenas en esa parte del altiplano. La guerra los hizo entrar en razón, concientizó mucho y nacionalizó la conciencia del país, por que a esa guerra asistieron los indios, los blancos, la clase media, los universitarios y ahí se pudo generar una conciencia nacional que ayudo a forjar esta idea de la nacionalización del petróleo finalmente conseguida en 1937[vi]. La Guerra del Chaco, este proceso de nacionalización, la propia intervención política de los militares que cultivaron su espíritu patriótico en la guerra, todo esto, dio lugar a la Revolución Nacional de 1952[vii].

La nacionalización de la minería

JRQ: El país maduró entre el 37´ y el 51’, no es que el MNR[viii] sembró la Revolución Nacional, la revolución se cultivó en la conciencia del Chaco, en la fuerza indígena campesina y en la militar y política, eso terminó generando la Revolución Nacional, que obviamente fue liderada por el MNR. Con el MNR tuvimos la nacionalización de las minas con la consigna: “tierras a los campesinos, minas al Estado”, que además, era una consigna que venia de la preguerra del Chaco y nuevamente de militares que habían asistido a la Guerra del Acre[ix] allá en Brasil. La concepción sobre la tierra y sobre el territorio es muy interesante de pensar en la relación entre indios y militares y en eso en términos de reconstrucción histórica hay que trabajar mucho todavía.

René Barrientos desnacionaliza el petróleo

JRQ: Entonces, en el 52´ se produjo la nacionalización de las minas[x] pero fue una nacionalización que llegó en un momento de agotamiento de la minería privada, una minería del estaño que estaba controlada por Hoschild, Patiño y Aramayo. Esta nacionalización le dio legitimidad a la Revolución Nacional, junto a la reforma agraria y la reforma educativa, pero esto se fue degradando y de hecho, las empresas norteamericanas empezaron a desarrollarse a fines de la década de los 50´ y la situación hace crisis cuando las empresas norteamericanas hicieron un trabajo de exploración petrolera en Bolivia en 1955, apoyados en el código Davenport[xi] y en el 62´ vieron que Bolivia era realmente una plataforma gasífera y petrolera y sobre el reconocimiento de esa potencialidad energética y en la recuperación de la minería, operaron el golpe de estado de 1963 que ejecuta René Barrientos, títere del gobierno y de las empresas norteamericanas. De hecho, cuando sube Barrientos lo primero que hizo la Gulf Oil Company fue regalarle un helicóptero. Barrientos era un militar, campesino que dominaba muy bien el quechua, era un tipo carismático de primer nivel con gran apoyo popular que condujo el país entre el 64’al 67´. Se lo llamó el presidente petrolero, murió en el 67´ y en ese periodo se produjo la nueva oleada de privatización del petróleo con la Gulf y otras empresas subsidiarias que ocuparon el país hasta el 69´ cuando se produjo el contragolpe militar encabezado por Obando[xii] que era el adversario político e ideológico de Barrientos.

Segunda nacionalización del petróleo

JRQ: Barrientos representaba la línea de la desnacionalización y Alfredo Obando se montó sobre la línea de la nacionalización. Entonces en el 69´ Obando, nuevamente con una generación de militares nacionalistas que además renegaban de lo que fue el desmantelamiento militar de la Revolución Nacional, decidieron volver a nacionalizar el petróleo. Así, Obando y Toro conformaron la llamada línea nacionalista-socialista. Esta época era de efervescencia popular, se instaló la asamblea popular entre el 70´, 71´ y vino el contragolpe encabezado por Hugo Banzer promovido por Brasil y Estados Unidos. Además era la década del boom petrolero mundial y no podía ser que un “pinche” país, como era visto Bolivia, haya nacionalizado el petróleo cuando más bien el mundo estaba en crisis. Esto no es casual, esos golpes fueron planificados fuera del país por las grandes empresas transnacionales. De hecho, la guerra del Pacifico de 1879 tiene que ver con la demanda de Guano, la guerra con el Paraguay y del Chaco, es una disputa por territorio petrolero entre dos empresas petroleras que ponen a dos países huérfanos a sacarse la mugre y lo mismo ocurre con la década del 60´ cuando se intentó instalar una guerra civil que afortunadamente no prosperó y se produce la segunda nacionalización. Del 70´ para adelante ya sabemos como es la historia de Banzer, cual es la continuidad en democracia neoliberal con Paz Estensoro, con Paz Zamora, con Sánchez de Losada y nuevamente con Banzer y Sánchez de Losada, que es ya una radicalización de la privatización de los recursos naturales, no solamente petróleo y gas, si no también en minería.

Tercera nacionalización del petróleo

JRQ: En 2006 se produce la tercera nacionalización, que es una nacionalización que viene, de alguna manera, escalando sobre el protagonismo de los movimientos sociales. De la guerra del agua en Cochabamba, con una conciencia muy profunda sobre lo que es el saqueo del agua, la entrega del agua a empresas trasnacionales, especialmente francesas, el saqueo del petróleo, del gas, de los minerales, la ocupación norteamericana en el trópico, la represión, etc.; eso maduró y el presidente Evo Morales, dirigiendo desde la década del 80` un movimiento cocalero muy fuerte, con una dirigencia impresionante, contribuyeron a cultivar esta conciencia de recuperación de los recursos naturales, que en realidad es la recuperación del territorio, de la soberanía, de la soberanía política.

Yo creo que en la Argentina hay datos estimados, por lo menos más objetivos acerca de lo que significó el impacto del desmantelamiento de las empresas estratégicas en la época de Menem. Sabemos más o menos cuánto perdió la Argentina, pero todavía en Bolivia no sabemos cuánto perdimos, por la desnacionalización, por la privatización, por la capitalización en gas y en petróleo, no sabemos todavía cuánto perdimos. Con más 40 empresas transnacionales no sabemos cuánto perdimos con la privatización de la minería, todavía no hemos calculado cuánto hemos perdido con la privatización del agua y de la energía, entonces todavía no tenemos datos objetivos sobre lo que ha significado esa especie de vaciamiento del patrimonio nacional.

Pero sí, podemos dar cuenta de lo que logramos con la nacionalización del petróleo en 2006, ahí los datos están bastante claros. Primera cuestión, la nacionalización del gas y del petróleo ha implicado la recuperación de la soberanía del Estado, no puede pensarse en la economía, en lo político solamente, en la fuerza de los movimientos sociales, sino, en la soberanía del Estado. Eso ha hecho posible la profunda transformación del Estado, ha hecho posible una Asamblea Constituyente que ha transformado la Constitución Política del Estado. La fuerza de la nacionalización, en realidad, es la base material de la transformación del Estado Plurinacional. La raíz, podríamos decir hoy, de la transformación económica social y política es la nacionalización. No solamente es la base material, es la base política, la base geoestratégica; porque hemos construido un escudo geoestratégico con la nacionalización, hemos blindado al Estado porque la nacionalización en sí misma, son recursos económicos, pero esos recursos económicos crean una conciencia de lo que es la soberanía del Estado, sin la nacionalización no tienes conciencia soberana sobre el Estado. Con la privatización lo que se construyó, fue una conciencia de la resignación popular, del vaciamiento de la conciencia nacional, de la conciencia de abdicación ante lo que es la globalización. Con la nacionalización se han recuperado, estos imaginarios profundos de la soberanía del Estado y no es casual que el presidente Evo haya tenido la valentía y el coraje de expulsar al embajador gringo. ¿En otras condiciones podríamos expulsar al embajador gringo? No, solamente si este Estado estaba blindado económicamente con su base material en la nacionalización del petróleo.

Hay muchas cosas que explican la nacionalización como un proceso de construcción del Estado, de recuperación de la soberanía, de recuperación de la conciencia ciudadana. Las encuestas indican que lo que más valora la sociedad son: la nacionalización, la transformación económica de la sociedad y obviamente el liderazgo del presidente.

Nacionalización e inversión publica

JRQ: En el año 2005 el gobierno boliviano, tenía un Presupuesto General del Estado de 600 millones de dólares, tenía reservas internacionales por 1700 millones de Dólares. Para pagar sueldos a funcionarios públicos teníamos que mendigar al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional o a la embajada gringa. De los 600 millones de Dólares, que integraban el presupuesto general para 10 millones de bolivianos, el 70% provenían de cooperación internacional y de créditos y apenas el 30% de impuestos o de recaudaciones. Hoy día, seis años después, nuestro Presupuesto del Tesoro General de la Nación es de 5000 millones de Dólares y el 80% proviene de los recursos nuestros. Entonces hemos derrotado al imperio, hemos derrotado la “cooperación internacional”, los hemos sacado a los gerentes de las entidades financieras.

Tres ejemplos

JRQ: En este palacio[xiii], estaba instalada la oficina de la CIA, de este palacio los sacamos a patadas con todos sus equipos electrónicos reportando a su presidente lo que ocurría en el país. Los sacamos de la mano de la policía. Segundo, al lado de la oficina del Presidente del Banco Central, estaba la oficina del funcionario del Fondo Monetario Internacional, explicándole las medidas de política financiera, política monetaria que había que hacer. Tercera, terrible, aquí se decidía, desde la embajada, quien era Ministro de la Presidencia, Ministro de Gobierno, Canciller etc. Era gobierno telefónico, gobierno a dedo. Entonces, cuando tú tomas esta decisión, todos estos poderes fácticos  que operaban por encima del Estado, fueron empezando a desmoronarse. El Golpe Cívico Prefectural del 2008[xiv], es una respuesta a la nacionalización desde afuera. La aventura terrorista separatista[xv], es una respuesta a la nacionalización desde afuera.

Aquí se ha instalado, una dimensión histórica que trasciende los 180 años de vida de la Republica. Esa es la dimensión de la nacionalización que la sociedad comprende perfectamente ¿por que? por que hoy en día la economía crece al 5% del promedio, tienes unas reservas internacionales por 13 mil millones de dólares, de 1700 millones con régimen neoliberal en un ciclo de vaciamiento económico, pasamos a 13 mil millones ¿en cuantos años? seis años, 13 mil millones de Dólares. Nuestras recaudaciones impositivas eran 17 mil millones de bolivianos en 2005, hoy día estamos pasando los 47 mil millones de bolivianos.

Redistribución del excedente petrolero

JRQ: Hemos redistribuido el excedente petrolero, yo diría, prácticamente en cuatro grandes pisos tectónicos: a universidades, cuyo rendimiento obviamente no es el mejor, por que no hay conciencia, no hay política proporcional al proceso histórico; a municipios y gobiernos locales; a gobiernos territoriales, regionales y departamentales; y finalmente al gobierno nacional. Son los cuatro pisos que reciben el excedente petrolero.

Pero quien recibe el excedente petrolero desde el gobierno nacional es la sociedad. Entonces tu tienes una política social dirigida a niños, ancianos y a mujeres, pero además hemos abierto el abanico a lo que se puede llamar el acceso al excedente petrolero por otras vías; créditos para la producción destinados a artesanos, productores de alimentos, pequeños campesinos, gremiales, etc.

 Por eso tienes un abanico de acceso a créditos de entidades financieras que ha desmoronado el poder financiero en Bolivia. ¿A cuanto prestaban los bancos en el año 2006? al 34%  en promedio a pequeños productores, pero además era para servicios, no era para producción. Nosotros con una política de accesibilidad al crédito hemos bajado la tasa de interés al 6%, claro por que tienes una bolsa, un excedente, tienes un soporte financiero al 6 %, entonces todas las entidades bancarias han tenido que bajar. Pero además hemos colocado a tasa 0% créditos para el sector de alimentos, damos plata prácticamente sin ningún interés y recuperamos por dos vías el crédito: o nos pagan en plata o nos pagan en producto. Así hemos logrado una victoria económica sobre los grandes empresarios agroindustriales que tenían controlado el sistema financiero evitando dar crédito a los más pequeños, convirtiendo a los más pequeños en los esclavos de los grandes. Ahora les hemos dado plata a los pequeños y los pequeños están creciendo para competir con los grandes. Esto ha generado una producción que ha permitido recuperar en parte la soberanía alimentaria. Hemos bajado el precio de los alimentos. Si haces una comparación entre lo que significaba el costo de los alimentos en 2005, cuando teníamos el monopolio agroindustrial, que entre otras cosas tenia el monopolio político y el monopolio mediático, no hay punto de comparación. Hoy día ¿cuanto cuesta el kilo de pollo? el kilo de pollo te cuesta menos de dos dólares. Entonces los precios han tendido a mantenerse con una tendencia a la baja. Por el incremento del volumen de producción, pero fundamentalmente por la distribución del excedente a pequeños productores.

 Pero también ha habido una revolución económica en la base, redistribución del excedente a los sectores más vulnerables. El programa “Bolivia Cambia, Evo Cumple”[xvi] garantiza derechos básicos: energía, educación, salud. Llegando con la construcción de escuelas, hospitales, llevando agua potable. El agua potable para la gente es revolución productiva. Evo lo hace en persona, llama a los alcaldes, dirige. ¿Quién dirige este proceso de recuperación de la conciencia, de la soberanía territorial, de la soberanía financiera, etc.? Es el presidente, él lo explica en un lenguaje extremadamente sencillo, la gente entiende esto y hoy día su apoyo popular es del 60%, 69% en el campo. Son encuestas conservadoras, de empresas que nosotros no hemos contratado. Las contrata la oposición, los medios, 69% en el campo y 53% en ciudades. Siete años de gobierno, a estas alturas un gobierno neoliberal no alcanzaba el 7%. Ahora, si uno hiciera una encuesta mucho más rigurosa, el presidente debe tener en el campo un apoyo del 80%. En las elecciones nacionales había comunidades donde el 99% votó por el presidente, en el campo, el 1% era error de desviación por analfabetismo. Y también hemos vencido al analfabetismo[xvii].

 Acá la columna vertebral de hoy día es la nacionalización, ahora vienen las grandes tareas. Esta es la primera fase, la gran tarea ahora es cumplir con la segunda fase de la nacionalización: la industria. Esta es una condición necesaria de la nacionalización, la condición suficiente es la industria para que se sostenga esto en los próximos 20, 30 años, para que remontemos una generación de la nacionalización. Necesitamos industria y eso requiere una articulación de un escudo energético regional. La nacionalización la hemos hecho como voluntad política pero la industria hay que hacerla con voluntad regional y lo vamos a hacer como voluntad estatal, pero es insuficiente. Nunca nuestro Estado había invertido en la industria petrolera tanto como nosotros en tan poco tiempo. Para la producción de urea y amoniaco estamos metiendo 843 millones de dólares. Para plantas de separación, más o menos 2000 a 2500 millones de dólares en cuatro años, eso que jamás se había pensado. ¿Por qué? Porque aparentemente ya se había derrotado la conciencia popular el país, ya se pensaba como el eslabón más débil en la cadena de la globalidad, era el furgón de cola, Bolivia ¿qué podía dar? A tal punto se llego de resignación en cuanto a la soberanía de Estado que Tuto Quiroga[xviii], Sánchez de Losada[xix], Paz Zamora[xx], Carlos Mesa[xxi], el propio Juan del Granado[xxii] habían apostado por llevar el gas de Bolivia a los puertos de Chile, para vender gas metanol a California y a México. Después de eso, ya este país tenía todas las garantías para desaparecer. La apuesta neoliberal era la extinción del Estado. Se querían quedar con todo.

Un momento histórico único

JRQ: Esta es la transformación, en tan poco tiempo, con saltos cualitativos que no tienen parangón en Bolivia y en America Latina habría que ver. No existe un momento histórico como este. No existe. Por eso Zabaleta[xxiii] decía, “hay un momento de disponibilidad que es casi como una especie de renacimiento estatal” ¿cuándo? cuando se suma la voluntad popular a la conciencia sobre los recursos naturales. Porque puedes tener voluntad popular, pero si no tienes conciencia sobre el valor de los recursos naturales para montar la historia, no vas a poder con la oposición.

Entonces aquí se han juntado las dos cosas, que hay oposición, la hay, tiene que haber. Pero la oposición juega en nuestro campo. No tiene proyecto político, no tiene alternativa de Estado, no tiene ni discurso al margen del territorio político que esta diseñado por el Presidente Evo, por el gobierno. Entonces. ¿Cual es entonces la mayor amenaza? No es la amenaza interna, no es la oposición, porque finalmente los cuerpos hegemónicos, económicos han sido de alguna manera derrotados. Nuestra mayor amenaza viene de afuera y cabalga minando la unidad de las organizaciones sociales. Ahí, ¡ese es el problema! ¿Por qué? Porque ya hemos logrado la cohesión social para la transformación, ¿tenemos problemas? Obvio que tenemos problemas, apetitos políticos, pugnas de liderazgo en las organizaciones, relevamiento de liderazgo, es normal. Pero el proceso en sí mismo esta amenazado desde afuera. ¿Por qué? Porque Bolivia era considerado eso, no era solamente considerado el centro geopolítico de Sudamérica, sino es considerado un centro geoestratégico, geoeconómico. Es el mal ejemplo para la región. Además, es liderado por un dirigente indígena que emancipa derechos de pueblos de 500 años, que los pone en primera línea en las decisiones políticas, no es poca cosa. Y los resultados que da este proceso no son poca cosa para la región. El efecto contagio para la región es terrible. Por eso es que tenemos que construir este blindaje regional, hay que fortalecer Ecuador, hay que estar fortaleciendo Venezuela, fortaleciéndonos recíprocamente. El problema hoy día, seguramente, radica todavía en los procesos de estabilización de los procesos internacionales en Venezuela en Ecuador en Bolivia, tenemos que acelerar esa estabilidad política, económica, energética. Estabilizando estos procesos vamos a tener a la región como un interlocutor distinto ante los otros actores internacionales. Entonces estamos todavía distraídos en los procesos de estabilidad internos, todos hemos estados preocupados en las elecciones de Venezuela tratando de hacer lo imposible para que nuevamente gane Chávez, ahora Correa se está enfrentando a una maquinaria electoral que viene desde afuera que cooperó contra nosotros en 2006, 2008, 2009. En cada país opera un precio distinto, en términos de financiamiento a la oposición. En Venezuela han figurado más de 50 millones de dólares que han provenido de los gringos para desestabilizar. Aquí hemos enfrentado procesos electorales con 20, 30 millones de dólares para partidos de derecha, organizaciones no gubernamentales, fundaciones, contra el gobierno en procesos electorales. El mayor asedio político que hemos sufrido. Claro, con 10 millones de dólares aquí resolvías una elección, entonces hay que preservar esto, hay que avanzar mucho.

Profundizar el proceso de integración energética

JRQ: Hay  que profundizar el proceso de integración energética. Yo creo que, integración energética, nacionalización de la industria energética, es el blindaje para la región, es digamos, lo que ocurre en camino en la Argentina, profundización en Venezuela, estabilización en Bolivia. Si nosotros logramos consolidar las nacionalizaciones y el proceso de industrialización, yo creo America Latina va a ser distinta. Si no logramos eso, vamos a ser regiones vulnerables. ¿Cuál es el núcleo de la disputa global a nivel internacional? Bueno, entonces nosotros estamos ahí, no podemos ser ni Libia, ni Siria ni Afganistán ni Irak.

 

*Sec. Organización e Interior de FeTERA-CTA

Bolivia, 24 de Noviembre de 2012.

 


[i] La Asamblea Constituyente de la República de Bolivia, tuvo lugar en Chuquisaca al 10 de julio de 1825; ésta fue presidida por el chuquisaqueño José Mariano Serrano que se había destacado en el congreso de Tucumán de 1816.

[ii] La Guerra del Pacífico, también denominada Guerra del Guano y Salitre, fue un conflicto armado acontecido entre 1879 y 1883 en el cual se enfrentaron la República de Chile contra las repúblicas de Bolivia y del Perú. El Litoral boliviano se había desplegado entre los paralelos 21 al norte, frontera con el Perú y 25 al sur, frontera con Chile, entre la costa y la cordillera occidental de los Andes. Las cuatro poblaciones principales del país en la región eran por orden de importancia Antofagasta, Cobija, Mejillones y Tocopilla, con una superficie aproximada de 120.000 km2. Las dos riquezas fundamentales en la época del conflicto eran el guano y el salitre, a la que debe sumarse el cobre cuyo epicentro fue la mina de Chuquicamata explotada después de terminada la guerra.

[iii] El 20 de octubre de 1904 el canciller de Chile Emilio Bello Codecido y el plenipotenciario de Bolivia Alberto Gutiérrez, firmaron el tratado de paz y amistad que se puede resumir así: Bolivia reconoce el dominio absoluto y perpetuo de Chile sobre los territorios ocupados. Chile se compromete a construir a su costo un ferrocarril entre Arica y La Paz. La parte boliviana pasará a propiedad de Bolivia quince años después de terminada su construcción. Chile se compromete a cubrir las garantías de hasta un 5% sobre el capital invertido por Bolivia en varías líneas de ferrocarriles dentro de territorio boliviano. Chile se compromete a pagar a Bolivia 300.000 libras esterlinas. Chile reconoce a perpetuidad a Bolivia el libre derecho de tránsito por su territorio y sus puertos.

[iv] Guerra del Acre. El territorio del Acre inicialmente tenía unos 355.242 km² (si nos atenemos a los límites orientales y septentrionales de 1825 que corrían aproximadamente por el paralelo 7° S desde las nacientes del Yavarí hasta la vaguada del Madera). El presidente boliviano Mariano Melgarejo literalmente obsequió al Brasil 102.400 km² del noreste acreano al infraescribir el Tratado de Ayacucho del 23 de noviembre de 1867. Tras esa cesión de territorios acreanos que pasaron a formar parte del Amazonas brasileño, Bolivia aún mantenía una importante gran cuña (sus límites orientales eran una diagonal geodésica) que llegaba hasta las fuentes del Yavarí; tal cuña fue parte de Bolivia hasta el año 1903 y luego de la guerra pasó a constituir la mayor parte del actual Acre brasileño. En el año 1903, el Territorio del Acre se perdió en la guerra homónima. En esta guerra se perdieron 187.830 km². El interés del Brasil era por las riquezas que poseía la región del Acre, principalmente el auge de la goma o caucho, además de piedras preciosas, maderas finas, fauna y flora, etc. El tratado se firmó en el gobierno de José Manuel Pando, primeramente se llamó modus vivendi. La zona de litigio del Acre se otorgó con la firma en la ciudad brasileña de Petrópolis de un tratado.

[v] El 31 de julio de 1932 los ejércitos de Bolivia y Paraguay comenzaron una guerra digitada por las petroleras Standard Oil, norteamericana, y la Shell, anglo-holandesa. Duró tres años, muriendo entre 90 y 150 mil combatientes, y se desangraron ambos pueblos.

[vi] El 13 de marzo de 1937, el gobierno del Cnl. David Toro dicta la Primera Nacionalización del petróleo y la confiscación de bienes a la Standard Oíl, por traición a la patria y luego de un largo proceso, en 1942 se firma con Estados Unidos el compromiso e pagar a la Standard Oíl 1,7 millones de Dólares por sus informes exploratorios y documentos de la empresa.

[vii] Revolución Boliviana de 1952 o popularmente conocida como La Revolución Nacional --periodo histórico en el cual gobernó el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) (9 de abril de 1952) hasta el golpe de estado del 4 de noviembre de 1964--, marca el ingreso de Bolivia al Siglo XX. La Revolución Nacional realizó transformaciones fundamentales en la participación ciudadana, la distribución de tierras, el control del Estado sobre los recursos naturales y la economía boliviana. En definitiva, acabó con el viejo orden oligárquico-terrateniente que había imperado en Bolivia durante el último siglo y que había sumido a las masas de ese país en la más absoluta pobreza. Incorpora además por primera vez al escenario político nacional a la mayoría indígena-campesina, al establecer el voto universal y promover una reforma agraria muy exitosa para acabar con el régimen terrateniente imperante en el occidente del país.

[viii] El MNR se gestó después de la Guerra del Chaco (1932-1935) entre Paraguay y Bolivia. Al finalizar la guerra, con el consiguiente agotamiento militar y críticas a la clase gobernante, la oligarquía de los barones del estaño y terratenientes, surge una serie de movimientos nacionalistas para acabar con dicha situación. El MNR forja una alianza entre la clase media y sectores obreros y elabora un plan nacionalista que desencadenase en la toma del poder, ya sea por medios democráticos o a través de una revolución burguesa, para acabar con el sistema político y modo de producción imperante.

[ix] Ídem nota 4.

[x] Nacionalización de la minería. El 31 de octubre de 1952 las empresas mineras, principalmente compuesto de minas de estaño, de Patiño, Hoschild y Aramayo son nacionalizadas e integradas en una nueva empresa estatal (COMIBOL)

[xi] En 1956, se aprueba el código Davenport, hecho a la medida de la trasnacional Gulf Oil Co. Entre las observaciones principales hechas por Marcelo Quiroga S.C. en 1966, diez años después, están que: el código fue redactado por extranjeros vinculados a intereses petroleros, para beneficio de dichos intereses y en detrimento de la miserable economía. La consultora neoyorquina Schuster and Davenport redactó el Código del Petróleo, conocido como Código Davenport , aprobado en el Congreso boliviano el 26 de Octubre de 1955 y promulgado en 1956.

[xii] Alfredo Ovando Candía (6 de abril de 1918 - La Paz, 24 de enero de 1982) fue un militar y político boliviano, presidente de facto de la República de Bolivia en dos ocasiones (1966 y 1969). Siendo aún un niño se enlisto como voluntario a la Campaña del Chaco en el Grupo Denominado Tres Pasos al Frente. Siendo comandante en jefe del Ejército boliviano en 1964, colaboró para derrocar al presidente Víctor Paz Estenssoro y en 1969 al presidente Luis Adolfo Siles Salinas. Fue embajador de Bolivia en España. En su gobierno se tomaron medidas como la nacionalización del petróleo y expropiación a la Gulf Oil Co., que permitió que Bolivia sea propietaria de sus propios recursos, y la instalación de la primera fundidora de estaño en el país. Al mismo tiempo aplico medidas sociales importantes como campañas de alfabetización.

[xiii] El Palacio de Gobierno de Bolivia, popularmente llamado también Palacio Quemado (denominación originada del incendio del año 1875), es la sede principal del Poder Ejecutivo boliviano y la residencia del presidente de Bolivia. El edificio se emplaza al frente de la Plaza Mayor de la ciudad de La Paz.

[xiv]El lunes 8 de septiembre de 2008, más de 140 instituciones estatales fueron tomadas, asaltadas y quemadas en un fallido intento de provocar la caída del gobierno de Evo Morales y dividir el país en dos. Cívicos y prefectos estaban comprometidos, por ello se lo denominó “Golpe Cívico-Prefectural”.

[xv]El 16 de abril de 2009, una operación de élite de la Policía Boliviana desarticuló la célula terrorista liderada por Eduardo Rózsa Flores, integrada por bolivianos y extranjeros, que pretendía armar una guerra civil y separar a Santa Cruz del país.

 

[xvi] La Ministra de Comunicación (de Bolivia), Amanda Dávila manifestó que todos los recursos que se están empleando en este momento en variados programas tienen que ver con recursos del Estado boliviano, tienen que ver con recursos del Tesoro General de la Nación, tienen que ver con recursos que aporta por ejemplo el tema del IDH (Impuesto Directo a los Hidrocarburos) a gobiernos departamentales y gobiernos municipales", fundamentó. En esa dirección, Dávila insistió en que el programa "Bolivia cambia, Evo cumple" es financiado con recursos del Tesoro General de la Nación (TGN).

[xvii] Bolivia se ha convertido, tras las experiencias de Cuba y Venezuela, en el tercer país de América Latina en alcanzar uno de los Objetivos del Milenio propuestos por las Naciones Unidas: la erradicación del analfabetismo. Así lo ha expresado el 21 de diciembre de2008 el Presidente del país, Evo Morales.

[xviii] Jorge Tuto Quiroga, el derechista y neoliberal que gobernó a principios de la década con los sectores más reaccionarios de la oligarquía.

[xix] Gonzalo Sánchez de Lozada y Sánchez Bustamante (La Paz, 1 de julio de 1930) es un político y empresario boliviano. Presidente de Bolivia en dos ocasiones (1993-1997; 2002-2003). Fue un estrecho colaborador del expresidente Víctor Paz Estenssoro del cual fue ministro de Planeamiento y Coordinación (Economía) en su último período de gobierno (1985-1989). Perteneciente al Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).

[xx] Jaime Paz Zamora (Cochabamba, 15 de abril de 1939) es un político boliviano. Presidente Constitucional de la República de Bolivia (el tercero de la era democrática) desde el 6 de agosto de 1989 al 6 de agosto de 1993, uno de los fundadores del MIR y vicepresidente entre 1982 y 1984. Sobrevivió a un atentado en su contra durante la dictadura (1980) que le dejó graves quemaduras en el cuerpo y una desfiguración en su rostro.

[xxi] Carlos Diego Mesa Gisbert (n. La Paz, 12 de agosto de 1953), historiador, periodista, escritor y político boliviano que fue presidente constitucional de la República de Bolivia desde el 17 de octubre de 2003 hasta el 9 de junio de 2005.

[xxii] Juan Fernando del Granado Cosío, considerado como uno de los dirigentes políticos bolivianos más respetados por su defensa de los derechos humanos, es el ahora jefe del opositor Movimiento Sin Miedo (MSM), partido fundado por del Granado y otro puñado de líderes de la izquierda boliviana en marzo de 1999, tras escindirse del socialdemócrata Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) del ex presidente Jaime Paz Zamora, que se había acercado al partido del general Hugo Banzer Suárez en un "pacto por la democracia"

[xxiii] René Zavaleta Mercado nació en Oruro (Bolivia) en 1937. Estudio derecho en la Universidad Mayor de San Andrés, en la ciudad de La Paz (Bolivia).  Antes de haber cumplido los 30 años ya se había desempeñado como diputado por el departamento de Oruro, así como Ministro de Minas y Petróleo en 1964 en el tercer gobierno, muy breve, del líder de la Revolución Nacional de 1952, Víctor Paz Estenssoro, depuesto por un golpe de Estado que le dio el general René Barrientos, su propio vice presidente.