Martínez: "La FeTERA atravesó todas las crisis desde el modelo de privatización"

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Congreso Nacional de FeTERA en Mar del Plata

En la antesala del XIII Congreso Nacional Extraordinario de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA), su secretario de Organización, Gabriel Martínez detalló los logros de la organización que nació en plena década neoliberal y resistió a los embates de las privatizaciones.

"Hasta el día de la fecha, llevamos 14 Congresos Extraordinarios y seguimos hablando de la soberanía, los recursos naturales, la política y la matriz energética, renovando puntos de vista y aportando posicionamientos que en algunos casos han sido originales a nivel latinoamericano no solamente en el escenario nacional, de entrada nos llena de orgullo", indicó Martínez.

-¿Cuál es el pasado y el presente de Fetera?

 Por el tipo de organización y por el momento en que surgió y la intencionalidad que se tuvo al fundar esta Federación habla de una estrategia en el tiempo de capacidad organizativa y probablemente de su éxito por lo menos en términos relativos: haber podido mantener una organización de forma nueva, de nuevas características que integran trabajadores de distintos sectores de la energía a partir de un momento en donde se intentaba destruir la organización de los trabajadores y desaparecía la propiedad estatal y por lo tanto desaparecía la estrategia de largo plazo del Estado sobre el recurso energético.

Otro de los logros es haber logrado mantener una organización que se fundó en 1995 hasta el día de la fecha, llevar 14 Congresos Extraordinarios y seguir hablando de la soberanía, los recursos naturales, política y matriz energética, renovando puntos de vista y aportando posicionamientos que en algunos casos han sido originales a nivel latinoamericano no solamente en el escenario nacional, de entrada nos llena de orgullo.

Poder mantener una organización que atravesó todas las crisis desde el modelo de privatización y que ahora se organiza y se desarrolla a partir de situaciones novedosas como es la incorporación de todos los intentos y desarrollos industriales y los recursos derivados del campo, las discusiones sobre energías alternativas, el concepto nuevo de los bienes comunes, todas estas cuestiones se fueron construyendo a lo largo de los años le dan a estos congresos una expectativa interesante y una posibilidad de aporte nuevo que siempre es satisfecha, siempre terminan aportando conceptos nuevos y posicionamientos de mediano y largo plazo.

-La Federación además de defender los derechos de los trabajadores participa de las discusiones del sector

 Sí, es así y no solamente ha tenido una actividad de tipo intelectual se han llevado adelante campañas nacionales por la tarifa de interés social, logró convertirse en ley en la provincia de Buenos Aires y se discutió en todo el país el tema del derecho a la energía. Dimos esas discusiones, tenemos proyectos nacionales sobre tarifa social de electricidad, agua y cloacas en el Congreso de la Nación durmiendo hace varios años que con nuestros compañeros legisladores vamos renovando con nuevas propuestas de discusión política. También peleamos por la garrafa social. Hicimos campañas por la recuperación de nuestro petróleo y nuestro gas.

-¿Y cómo está el trabajador de la energía hoy?

 En líneas generales el proceso de privatización cambió las situaciones laborales de millones de argentinos. YPF al momento de la privatización tenía alrededor de 30 mil trabajadores en todo el país, eso implicaba una situación uniforme para esos trabajadores, la carrera laboral y una seria de derechos convencionales que le daban una personalidad propia del trabajador de YPF. Cuando se produce la privatización quedaron en planta permanente alrededor de 5 mil trabajadores, y los demás fueron tercerizados y se perdieron todos estos derechos. Los encuadramientos convencionales no son los que corresponden y muchísimos trabajadores petroleros, en las 11 provincias petroleras, tienen condiciones que no son mínimamente aceptables, hasta hay muchos trabajadores en negro.

Lo mismo sucedió en el sector eléctrico, lo mismo con el gas, en el sector petroquímico: la tendencia a tercerizar, a reducir los costos por vía de la reducción del costo laboral ha generado situaciones en las que el trabajador de los servicios públicos que tenía históricamente un buen pasar y la capacidad incluso de generar espacios laborales para la generación que seguía dentro de su propia familia, buena parte de eso o casi todo de eso se rompió, se perdió. En líneas generales la situación del trabajador de la energía ha decaído desde principios de la década de los ’90 hasta ahora.

* Equipo de Comunicación de la CTA Nacional