“La lucha salarial y por el patrimonio nacional son los grandes temas”

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Entrevista a Rodolfo Kempf, Secretario Gremial de la FeTERA-CTA e investigador y trabajador de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica).

En esta entrevista, hablamos con Rodolfo sobre el modelo energético de Argentina, sobre las promesas -hasta ahora incumplidas- de Atucha II, sobre la situación de los trabajadores de los distintos sectores de la energía en general, y de los nucleares de la CNEA en particular. También, Kempf realizó una descripción de la situación de los reclamos gremiales, el salario, el impuesto a las ganancias (o al trabajo) en relación con la inflación.

- ¿Cuáles son las principales problemáticas de los trabajadores de la energía hoy en Argentina?

Rodolfo Kempf: Los trabajadores de la energía vemos, junto al conjunto de la población argentina, los trabajadores y el pueblo, que el costo de la crisis económica mundial toca a la Argentina y se ve descargada en los trabajadores. Esto se ve expresado en los problemas del presupuesto de las provincias que afecta a los trabajadores estatales, el tema del impuesto al trabajo sobre el salario que el gobierno sigue manteniendo y la política de un cepo que afecta en la carestía de vida. Estamos hablando del cepo puesto por el Gobierno que marca un techo en las negociaciones salariales. Desde el punto de vista de los trabajadores y los sectores populares, estamos en un marco de unidad de acción que es limitado desde lo económico, pero donde se desplegaron jornadas de luchas con fuertes paros generales, donde los trabajadores de la energía fuimos parte. Participamos tanto los trabajadores del sector nuclear, como el sector eléctrico, Luz y Fuerza, petroleros, etc.
En particular sobre los trabajadores de la energía, nos tocó un año 2012 con la toma de posesión del 51% de las acciones de YPF. Este tema es importante. Pero vemos que el Gobierno estuvo negociando con los hermanos Bulgheroni, que son los titulares, junto con operadoras extranjeras, del principal pozo petrolero con producción en Argentina, como lo es Cerro Dragón. Además, compromete todo el tema ambiental y de nuestros recursos naturales con una política de saqueo y depredación de los recursos y del ambiente. El caso más conocido es Vaca Muerta, pero también está el tema de Sierra de la Ventana, etc.
A su vez, hay un plan de expansión por parte del gobierno que ubica a YPF, en lugar de avanzar con los intereses nacionales, lo hace sobre acuerdos con los pulpos petroleros como la Chevron, Texaco o con los poderosos de Bulgheroni en Argentina o Pan American Energy.
Estos son los dos grandes puntos; la lucha salarial respecto de la descarga de la crisis económica sobre las espaldas de los trabajadores y el pueblo y, por otro lado, el tema del patrimonio nacional, recursos naturales y depredación del ambiente, que es la política que lleva adelante el gobierno. Son un ejemplo de esto la minería, los recursos petroleros, en particular sobre Vaca Muerta, y en el área nuclear, donde se mantiene la privatización de esta energía, como son las centrales nucleares donde tratan de mantener la estructura administrativa y legal que se inició en la década del 90 con el menemismo. En este caso, se destruyó la CNEA y su principal fuente de energía, que son las centrales nucleares, donde se creó una empresa Sociedad Anónima que hoy sigue en pie. Y los trabajadores del área de la energía que, al igual que con YPF, reclamamos el 100% de la estatización, donde ponemos en foco todo el tema energético para avanzar en la soberanía energética, también en lo nuclear.

- Teniendo en cuenta que FeTERA-CTA aglutina a trabajadores de distintos sectores de la energía como el sector nuclear, la electricidad, el petróleo, etc. ¿Crees que existe algún denominador común de los trabajadores de la energía que se diferencia del resto?   

RK: Hay algo en común, si. Los acuerdos paritarios, por ejemplo, donde una parte de los trabajadores de la energía están en blanco, donde hay una gran puja salarial. Pero, al mismo tiempo, hay una gran parte de precarización que es una característica de lo que es el modelo. Hay una incorporación de mano de obra en el marco de la crisis, pero es una mano de obra totalmente precaria. Esto es un denominador común de los trabajadores de la energía, donde se suma el formato de monotributo o locación de servicios que se renuevan anualmente. También el impuesto a las ganancias. Todo esto en relación con los patrones. Desde el punto de vista de la relación con el Gobierno, estamos ante un modelo que depreda el ambiente y los recursos naturales. El tema energético es clave en todo esto, porque, por ejemplo, para aumentar el número de patentamiento de automóviles donde Argentina viene batiendo récords de producción, requiere necesariamente de más energía. Pero hay una matriz energética que no favorece a los sectores populares si no que está en beneficio del sector privado, como fue el acuerdo con General Motors o en su momento con Techint. Esto es una economía que no favorece a una soberanía nacional ni a una autonomía ecológica ni de independencia nacional. Aunque tenga una fachada en su discurso. Por lo tanto, el debate sobre cómo se utiliza y para dónde va la energía esta vigente. Sobre todo en un debate que para los trabajadores de la energía es histórico, y que tuvo a Agustín Tosco y Rene Salamanca como referentes en la lucha por el antiimperialismo y en la lucha económica concreta sobre la soberanía nacional.

- ¿Cómo está la situación en particular en la CNEA?

RK: La principal obra pública del Gobierno, tanto de Néstor como de Cristina Kirchner, fue Atucha II. Aunque lo que es específicamente obra pública ya casi termina, sobre todo desde el punto de vista del hormigón, en cuanto a los trabajadores de la construcción de la central, al norte de la provincia de Buenos aires, sobre el cordón del Río Paraná. Esta etapa ya culmina y sirvió para que el Gobierno tome correctamente la bandera de la finalización de la central. Pero, en ese camino, ponen a la Techint y a Electroingeniería que no estaba en el sector nuclear, que fue toda una novedad. Las empresas que funcionaban fundamentalmente chupándole la sangre al Estado era principalmente Techint, pero el gobierno puso también a Electroingeniería. Estas empresas no quieren que la etapa de obra pública termine.
Por lo tanto, los trabajadores de la energía tenemos aquí una bandera. Decimos que fue correcto tratar de terminar Atucha II, pero lo que queremos es que se terminé el plan y se comience a producir energía cuanto antes. Sobre esto el Gobierno ha engañado. Cristina realizó un par de discursos, habló de la etapa de puesta en marcha y confunde a la población. Muchos creen que Atucha II ya está produciendo energía y esto no es así. Acá hay una contradicción donde los propios grupos empresario que, asociado con el Gobierno, en un conflicto donde está la UOCRA metida, están produciendo sabotajes. De esta forman, instalan una idea de que “no se termina nunca” porque les conviene, como ocurrió con Yacyretá. Por eso nosotros, desde la CNEA, queremos que se ponga en funcionamiento y, sobre todo, la producción de energía de la central. Queremos que comience cuanto antes.
El sabotaje, la lucha de poderes de las dos grandes empresas asociadas al Estado en construcción, como son la histórica Techint y la novedosa Electroingeniería, que vino de la mano de Néstor y Cristina Kirchner, es lo que frena esta obra pública. Pero, hay un foco que el Gobierno se pierde de vista porque tiene el ojo puesto en la gran obra pública. Este tema tiene que ver con el aspecto científico-técnico, que es fundamental para que Atucha II comience a producir energía. Esto también es una bandera nuestra; queremos avanzar en el especto científico-técnico; esto significa que el gobierno destine recursos. Y esto no ocurrió hasta ahora. La obra de Atucha II lleva 3 años de retrazo. Y el Gobierno encontró la oportunidad para hablar de la puesta en marcha de la central. Pero el problema acá es que todo esto no implica que Atucha II esté entregando energía eléctrica. Esto no está ocurriendo como, decía anteriormente. Solamente se han hecho pruebas básicas. Todavía no se realizó la prueba de pasar agua caliente por las cañerías para hacer funcionar la turbina donde después se genera la energía eléctrica, diciéndolo de una manera esquemática. No se realizaron pruebas nucleares y este retrazo es responsabilidad del gobierno por no resolver el tema del sabotaje. Además de dar por finalizada la puesta en marcha y no dar lugar a la etapa científico-técnica, que es el foco del área nuclear.

- ¿Cuáles son los desafío gremiales de la FeTERA-CTA para 2013?

RK: El desafío principal es ubicarnos en la pulseada con el principal anuncio que ha hecho el Gobierno respecto de la estatización del 51% de las acciones de YPF y con poner en discusión la matriz energética. Creemos que es un tema del conjunto de la población, los trabajadores y el pueblo. Formar parte de los debates y luchas sobre el tema de la matriz energética, la soberanía energética, los hidrocarburos y otras ramas, como la energía nuclear. También ser parte de las luchas en el sector privado de áreas sensibles y estratégicas, como la energía eléctrica. También ser parte de la unidad de acción de los trabajadores contra el intento de descargar la crisis económica sobre los asalariados y el pueblo.

Prensa FeTERA
22 de enero de 2013